Miércoles 29 de Abril de 2015.- Son 2237 familias las que a más de un mes de la crecida del río El Salado siguen sufriendo los embates de la naturaleza y las consecuencias de una verdad más allá de la capacidad de asombro. Gente para las que acciones cotidianas como beber un vaso con agua o tomar un baño resultan imposibles sin la ayuda de otros y que transformaron en cotidiano convivir con baños químicos y riesgo sanitario.
Hoy existen en la ciudad dispensadores de agua para el baño o el lavado de loza, sin embargo la principal necesidad de la comunidad es agua potable, a la que sólo acceden mediante la distribución limitada que realizan camiones aljibe. Atentos a esto y tras sondear las zonas más dañadas por los aluviones, el equipo de fundación Celebraciones Con Sentido viajó hasta Diego de Almagro con un cargamento de 110.000 litros de agua para distribuir en todas las juntas de vecinos de la comuna.
abril 29, 2015


0 Comments:
Publicar un comentario