Domingo 08 de Diciembre de 2013.- Esta fue la fecha en que don Francisco Cortes Cartavío y Roldan, en una solemne ceremonia realizada en el entorno de la Plazoleta Juan Godoy, declaró fundada la ciudad de Copiapó.
No obstante por tratarse de una conmemoración de extraordinaria importancia, se hace imprescindible seleccionar algunos hechos importantes de nuestra historia.
Los copiapinos desde su inicio han sido esforzados, libertarios y batalladores, destacándose en toda ocasión como tales, proporcionando a la Patria valiosos elementos de auge y engrandecimiento nacional.
Nuestra ciudad de Copiapó, siempre ha estado sola, laborando su propio progreso, soportando con estoicismo y virilidad épocas de crisis financieras, terremotos, aluviones, etc. Situaciones que jamás han logrado abatir el acerado espíritu de sus habitantes, por el contrario, ha resurgido siempre, desde su ruina con un mayor brío y pujanza.
Copiapó, con las fabulosas riquezas de su suelo y con el esfuerzo sorprendente de sus hijos, marcó durante muchos años rumbos directos del progreso nacional, iniciando desde aquí, las obras e industrias más notables en época pasada, logrando conmover y revolucionar los usos y costumbres de las demás ciudades de la república.
El teatro, la música y la literatura iniciaron desde aquí, su proceso de inclusión en la nación chilena. Los grandes precursores de las libertades públicas, los verdaderos promotores del régimen democrático mecieron su cuna en la histórica Copiapó.
Desde aquí, salieron los valientes Zuavos de Pedro León Gallo Goyenechea, aquí se formaron los invictos Batallones de Atacama, de gran actuación en la defensa de la integridad de la Patria.
Aquí nacen a la vida nuevamente un puñado de mineros que construyen la mayor hazaña de rescate de vidas humanas, desde las profundidades de la tierra. Convirtiéndose este hecho en un acto inédito de amor, valentía y generosidad, algo único en el mundo. Cuando cumplimos 269 años de vida libre, Copiapó, luce una estampa de progreso propio, forjado principalmente por su gente, sus mujeres, sus mineros, sus estudiantes, todos aquellos trabajadores comprometidos con la ciudad.
Exhibe también un corolario progresivo, de obras efectivas; que no son suficientes, porque aquí se ha producido mucho, y los resultados no han sido los esperados, culpa de un centralismo acaparador, que no permite el desarrollo pleno, del territorio regional.
Tal como hoy, con el ardiente sol del desierto, con el vaivén de los arboles mecidos por el viento; con un grupo de gentes reunida, se fundó la ciudad de Copiapó.
Felipe V Rey de España, encarga al Gobernador del Reino, don José Antonio Manso de Velasco, la fundación de villas de españoles, en todo el país. En Copiapó, recae la responsabilidad en el Corregidor y Justicia Mayor, don Francisco Cortes Cartavío y Roldan.
En la mañana del 8 de diciembre de 1744, el Comisionado Cortes y Cartavío, hombre de confianza de la Corona, constituido en Ministro de Fe, declaró: En nombre del Rey, Nuestro Señor, estoy aquí, y fundar para siempre, La Villa de San Francisco de la Selva de Copiapó. Con las más formales y augustas protestas, con los juramentos de los testigos presenciales del acto, y otros caballeros fundadores que, suscribieron el documento competente: Don Felipe Mercado, don Fernando de Aguirre, don Antonio de Cisternas, don Lorenzo de la Rauna, don Álvaro Vallejo y don Pedro de Mandiola, amén de otros varones de linaje y limpia sangre castellana.
Acto seguido, procedió al trazado de las calles de la planta urbana de la nueva villa, con la sobria costumbre hispana: En el centro una plaza de armas, como punto de convergencia de 8 calles y veredas estrechas, y la sólida construcción de casonas conventuales y de mando.
Han pasado 269 años y los copiapinos, unidos recuerdan este hecho, como el más importante hito histórico ocurrido, desde Coquimbo al Norte, en la República de Chile.
FELICIDADES COPIAPO.
diciembre 08, 2013


0 Comments:
Publicar un comentario