18 abr. 2019

Agricultura orgánica: con perspectivas de crecimiento en Atacama

Jueves 18 de Abril de 2019.- La agricultura orgánica en la región viene dando sus primeros pasos gracias al trabajo del productor Natanael Vivanco de Alto del Carmen, quien desde hace siete años es agricultor orgánico certificado, enviando a la zona central productos como granadas, mangos, uva de mesa y guayabas, entre otras frutas.

Este año, sin embargo, representantes de la agrupación ecológica Tierra Viva, a la que pertenece Vivanco, están evaluando la entrada de un apicultor del valle de San Félix, quien se sumaría a una actividad cada vez más en boga, por sus métodos productivos beneficiosos para el medio ambiente y la salud de las personas. Por otra parte, en los valles de Copiapó y Huasco existen diversos interesados en unirse a esta actividad alternativa a la agricultura tradicional.

En opinión de Nataniel Vivanco esta actividad “se puede y se debe hacer” en Atacama. “Lo interesante y bueno del norte es que no hay muchas plagas, pero si debemos mejorar los suelos, ya que no son muy buenos, y el clima es lo mejor que hay”, destaca.

En base su experiencia indica que, aunque en un principio cuesta hacer una transición hacia lo orgánico, con el tiempo es posible adoptar un sistema en que la diversidad de cultivos genere controladores naturales de plagas y enfermedades, aunque siempre es necesario mejorar la fertilidad de los suelos.                                       

Indica que “los precios son más caros porque en lo que más se invierte es en mano de obra, porque por ejemplo para evitar malezas no se usan productos químicos, sino ocupamos el azadón para arrancarlas y después incorporarlas a la misma tierra, y eso eleva los costos; pero es una inversión para la salud, después no te enfermas”.

Actualmente, son 7,2 las hectáreas de producción orgánica existentes en la región, manejadas por Natanael Vivanco en las localidades de Chigüinto, Chollay y Pinte.

Sus cultivos son diversos, destacando los frutales, tales como mango, ciruela, granada, naranja, limones, nueces, pecanos, nuez de macadamia, membrillos, duraznos, mancaqui, guayabas y uva de mesa.

El Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, vigila el cumplimiento de las normativas que regulan la producción orgánica, tanto a nivel de productores, procesadores y comercializadores; así como de organismos certificadores y agrupaciones ecológicas, dando garantías de calidad de los productos orgánicos producidos en el país.

La directora regional del SAG, Mei Maggi, señala que “todo producto orgánico para ser reconocido como tal debe estar certificado por una entidad certificadora, sea un organismo o agrupación ecológica, previamente registrada en el SAG. Asimismo, debe contar con un sello especial en su etiquetado que comprueba que cumple con la normativa”.

Por su parte, el Seremi de Agricultura de Atacama, Patricio Araya, destaca que “esta actividad contribuye a cumplir con el objetivo estratégico de la Comisión Nacional de Agricultura Orgánica, cual es posicionar la producción orgánica como un eje fundamental del desarrollo sustentable del país, con un mercado interno desarrollado, y que Chile sea reconocido en el ámbito internacional por la calidad de sus productos orgánicos”.

La Ley 20.089 define como “productos orgánicos” aquellos provenientes de sistemas holísticos (integrales) de gestión de la producción en el ámbito agrícola, pecuario o forestal, que fomenta y mejora la salud del agroecosistema y, en particular, la biodiversidad, los ciclos biológicos y la actividad biológica del suelo.

“Estamos hablando que debemos descontaminar un planeta, es hora ya de ponernos las pilas”, resalta Natanael Vivanco, incentivado a sumar productores y consumidores orgánicos en la región de Atacama.



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