22 abr. 2018

Chile es líder en la región en uso de celular e hiperconectividad

Domingo 22 de Abril de 2018.- Desde hace más de una década que Chile se convirtió en uno de los países con mayor conexión desde un celular. Esta tendencia que ha ido en alza gracias a la fuerte penetración del mercado de telefonía móvil  en bajos precios y fácil acceso hacia los consumidores, lo que ha generado que en el presente, nuestro país sea líder con un 125%, superando al resto de las naciones de Latinoamérica, incluido México que en décadas pasadas era líder en el ranking.  

Los chilenos utilizan internet desde un dispositivo móvil  un promedio de 37 horas a la semana, aumentando a 40, en la población que va desde los 18 a los 34 años, los más bien llamados Mileniuns, según el estudio realizado por eMarketer.  

En ese sentido, el sicólogo clínico y forense, Elías Ubeda indicó que es importante realizar una diferencia entre el tiempo normal de conexión y cuándo se convierte en un problema: “Una cosa es estar comunicado por temas laborales, con la familia e incluso para el ocio, pero cuando esto se transforma en algo mayor y una conducta más compleja, y pasamos a la hiperconectividad hay que prestar atención porque existe una línea muy delgada entre aquello que es adecuado a algo que se vuelve patológico”, manifestó el profesional.

De acuerdo a este estudio en lo que va el 2018 hay en el mercado más de 8 millones de celulares en comparación con el 2015, que sólo el 52% de la población tenía acceso a uno y se espera que para este 2020, se incremente en un 11%, es decir 13 millones de habitantes. 

Ubeda es claro en señalar que el excesivo uso de este tipo de dispositivos trae consigo las llamadas “patologías tecnológicas”: “El celular es parte de nuestra cotidianidad, pero la hiperconectividad termina siendo un problema cuando una persona comienza a tener desconexión social, decaimiento, irritabilidad e incluso, crisis de pánico. Es tal la problemática, que algunas personas llegan a sufrir insomnio porque están tan conectados durante la noche que empiezan a restar horas de sueño y esto se vuelve una conducta compulsiva, un claro ejemplo de aquello es contestar cada mensaje”.

Por último, debemos preguntarnos hasta qué punto los chilenos somos adictos al celular, considerando que este dispositivo ha logrado reemplazar a otros como el reloj, calendario, y cámara fotográfica, siendo que antes era sólo utilizado para conversar con alguien, y hoy podemos corroborar que la gente lo utiliza para estar conectado, informar e informarse, más que para llamar, pudiendo llevar a una dependencia emocional. No sólo eso, también invita a preocuparnos por el cuidado que estos movimientos monótonos generan en nuestro organismo como son las llamadas tecnopatías, como la tendinitis, dolor cervical o muscular, dolores frecuentes relacionadas a las posturas que adoptamos. Hacemos una invitación a detenernos un momento y evaluar los márgenes de libertad y “esclavitud” que esta conducta y demanda nos pudiera estar entregando, y a evaluar cómo esto podría afectar a nuestros seres queridos. Con una segunda invitación: darnos tiempo sin conectarnos para: pensar, para sentir, para amar, para contemplar el horizonte, para meditar, para hacernos uno con la vida y con el arte, para estar con nosotros mismos.  



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